El problema de la vivienda afecta también a las aves más urbanitas

Golondrinas, vencejos, murciélagos y otras especies silvestres que viven en las ciudades tienen cada vez más dificultades para encontrar lugares donde refugiarse y anidar. Una guía de la Sociedad Española de Ornitología ofrece sencillas soluciones arquitectónicas para este problema

Llegaron a nuestras casas al poco de construirlas. Fue hace miles de años y desde entonces siguen a nuestro lado. Aunque les cuesta hacerlo. Las aves urbanas, los más reconocibles embajadores que la naturaleza envía a las ciudades, tienen los mismos problemas de vivienda que los seres humanos. Cada vez les cuesta más encontrar acomodo y espacio para formar familia, para tener descendencia, para vivir, en definitiva.

Hablamos de gorriones, de vencejos, de cernícalos y de golondrinas, pero también de los silenciosos murciélagos y de una amplia variedad de seres alados que nos acompañan en nuestras casas, pero a los que les resulta cada vez más encontrar hueco en ellas.

La Sociedad Española de Ornitología, SEO/Birdlife, acaba de presentar la guía Fauna silvestre y edificios, acompañada de una página web gratuita, que aporta sencillas soluciones arquitectónicas que favorecen la conservación de estos sufridos vecinos que tenemos tan cerca y cuidamos tan poco.

“Hemos detectado en los últimos años, que en las rehabilitaciones de edificios se están destruyendo muchos nidos de diferentes especies, en especial de vencejos, cernícalos y murciélagos”, señala Beatriz Sánchez, coordinadora del programa Biodiversidad Urbana de SEO/Birdlife.

Este problema, que incide directamente en la conservación de gran número de especies, muchas de ellas amenazadas, se debe básicamente al desconocimiento de la relación entre aves y construcciones, tanto en el ámbito de los arquitectos, como en el de los propietarios, las empresas constructoras y las administraciones públicas, según explican desde la entidad ornitológica.

Denuncia SEO/Birdlife que “todas las especies silvestres están protegidas y es obligado por ley proteger sus lugares de refugio y cría”. Dentro de la normativa ambiental que tienen que cumplir todas las obras, tanto de construcción de nuevos edificios, como de rehabilitación de los existentes, no se respeta dicha biodiversidad.

El motivo fundamental apunta al desconocimiento, tanto de las costumbres de las mencionadas especies silvestres como, lo que no es menos importante, de la ignorancia de la mencionada normativa. También es lícito pensar en la inacción de las autoridades responsables de la vigilancia de su cumplimiento.

“Es muy importante que todos los agentes del ámbito de la edificación tengan conciencia de que se incumple sistemáticamente la normativa de protección de especies silvestres, cada vez que hay una obra de rehabilitación y se tapan los pequeños huecos de las fachadas”, corrobora Sánchez.

La guía publicada por Seo/Birdlife aporta soluciones que, por su sencillez y el bajo costo que tienen, no es entendible que no se apliquen de manera sistemática. La construcción de pequeñas grietas y oquedades en las fachadas, es suficiente para que aves y murciélagos encuentren vivienda.

Como puede comprobarse en la publicación, existen pequeños elementos que se añaden a las fachadas, cuyo interior es idóneo para refugio y nidificación de especies. Su efectividad se comprueba a diario en países como Alemania y son varias las empresas que se han especializado en su producción y distribución.

Entre las decenas de especies que habitan en compañía del hombre, vencejos, aviones, cernícalos y gorriones son los más afectados. “El vencejo común ha sufrido un declive en sus poblaciones del 40 por ciento en los últimos 21 años”, explica Sánchez, al tiempo que señala a la desaparición de sus nidos como una de las causas principales.

Los cernícalos, rapaz que muestra preferencia por tejados y fachadas de construcciones viejas e históricas, también ha sufrido este problema. “Es una especie que está siendo muy perjudicada por la rehabilitación de edificios y monumentos. Estas obras han hecho desaparecer colonias enteras, denuncia la portavoz de SEO/Birdlife.

Los murciélagos no les van a la zaga. Según la Asociación Española para la Conservación y el Estudio de los Murciélagos. SEMECU, la pérdida de refugios por restauración de edificios es una de las principales causas de la decadencia que registra este grupo animal.

Alrededor de 30 especies de murciélagos utilizan los edificios para refugiarse. Algunas de ellas son endémicas, es decir con el máximo rango de amenaza y protección.

Inspiración en abundancia para el hombre han sido golondrinas y gorriones. Parte importante del paisaje sonoro de las tardes del estío urbanita han sido hasta ahora los gritos de los vencejos, noches subrayadas por el vuelo desarbolado de los murciélagos… Dejando al margen tan elevados ejemplos, todos ellos, aves y mamíferos alados, son importantes consumidores de insectos, especialmente mosquitos. Aunque solo fuera por esto, merecería la pena conservarlos.