El Gobierno de la Comunidad de Madrid, encabezado por Isabel Díaz Ayuso, ha anunciado una inversión de 7,6 millones de euros para las seis universidades públicas de la región en 2025. Esta cifra, destinada a obras de infraestructura y reformas, ha generado preocupación entre los rectores, ya que es considerablemente inferior a los 95 millones de euros que se destinaron en 2007. Este recorte es 12 veces menor que el presupuesto de hace 17 años.
Contraste con el País Vasco
En comparación, el País Vasco ha destinado 32 millones de euros a su única universidad pública durante el mismo periodo, lo que evidencia una diferencia significativa en las inversiones en educación superior entre ambas regiones. Esta disparidad ha suscitado un debate sobre las prioridades del gasto público y las posibles consecuencias de estos recortes en la calidad educativa y el mantenimiento de las infraestructuras universitarias.
Las universidades públicas madrileñas que recibirán los 7,6 millones de euros son la Universidad Complutense de Madrid (UCM), la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), la Universidad Rey Juan Carlos (URJC), la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M) y la Universidad de Alcalá (UAH). A pesar de la asignación de estos fondos, los rectores consideran que son insuficientes para cubrir las necesidades de modernización y mantenimiento de las instalaciones universitarias.
Presupuesto a la Baja en Madrid
El presupuesto de 7,6 millones de euros para 2025 es el mismo que se ha asignado en 2024 y 2026, lo que refleja una tendencia de inversión reducida en las universidades públicas madrileñas. Además, la pérdida del remanente económico de 456,2 millones de euros, producto de sentencias judiciales favorables, agrava la situación. Este remanente había sido una fuente crucial de financiamiento para realizar obras importantes y reformas. A partir de 2025, las universidades no podrán contar con este colchón financiero.
Comparativamente, en 2007 la Comunidad de Madrid destinó 95 millones de euros para la mejora de infraestructuras universitarias, lo que permitió la modernización y ampliación de los campus. Sin embargo, el presupuesto actual no alcanza para cubrir las crecientes demandas de renovación y calidad que requieren las universidades.
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Impacto en las Universidades
Una de las instituciones más afectadas es la Universidad Complutense de Madrid (UCM), una de las más antiguas de España y declarada Bien de Interés Cultural en 2017. La UCM necesita una inversión considerable para preservar su patrimonio histórico y mantener en buen estado sus infraestructuras, pero los fondos actuales no son suficientes para cubrir todas sus necesidades.
La Universidad Politécnica de Madrid (UPM), por su parte, también enfrenta dificultades en la modernización de sus infraestructuras. Reconocida por su oferta educativa en ciencias y tecnología, la UPM requiere recursos adicionales para mantenerse competitiva a nivel internacional y continuar ofreciendo una formación de calidad.
De manera similar, la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), la Universidad Rey Juan Carlos (URJC), la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M) y la Universidad de Alcalá (UAH) comparten inquietudes sobre la falta de inversión. La reducción de fondos podría afectar tanto la calidad de los espacios educativos como la capacidad de estas instituciones para atraer estudiantes y competir con otras universidades, tanto en España como a nivel internacional.
El Plan de Inversiones y la Respuesta de los Rectores
El reciente plan de inversiones del Gobierno madrileño ha generado inquietud entre los rectores de las universidades. Consideran que la drástica reducción de los fondos muestra que la educación superior no es una prioridad para la administración regional. Además, la desaparición del remanente de las sentencias judiciales limita la capacidad de las universidades para llevar a cabo proyectos importantes o enfrentar gastos imprevistos.
Los rectores han manifestado su preocupación por las repercusiones que estos recortes podrían tener en la calidad de la enseñanza, en la capacidad de investigación de las universidades y en la formación de futuros profesionales. También temen que la falta de inversión en infraestructuras afecte negativamente la competitividad de las universidades madrileñas frente a otras instituciones de educación superior en el ámbito nacional e internacional.
Un Desafío para las Universidades de Madrid
El Gobierno de Isabel Díaz Ayuso ha defendido estos recortes como parte de una estrategia de austeridad para controlar el gasto público. Sin embargo, los rectores consideran que la educación superior no debería verse tan afectada por estas medidas. Han solicitado a las autoridades que reconsideren las asignaciones presupuestarias y que prioricen la inversión en infraestructuras universitarias, argumentando que el futuro de las universidades depende de su capacidad para modernizarse y adaptarse a los desafíos globales.
En conclusión, el recorte en la inversión para las universidades públicas de Madrid ha provocado un debate sobre las prioridades en el gasto público y el impacto que esto podría tener en la calidad de la educación superior en la región. Las universidades deberán afrontar este desafío con recursos limitados en 2025, mientras intentan mantener y mejorar sus instalaciones en un entorno financiero cada vez más restrictivo.