Donald Trump atiende la estación de frituras y ofrece una conferencia de prensa en un McDonald’s de Pensilvania

El candidato presidencial republicano, Donald Trump, sorprendió el domingo 20 de octubre en Feasterville-Trevose, Pensilvania, al atender la estación de frituras en un restaurante McDonald’s antes de llevar a cabo una conferencia de prensa improvisada a través de la ventanilla del servicio para autos. El evento tuvo lugar en medio de la intensa campaña electoral rumbo a las elecciones de noviembre, con Trump buscando atraer a votantes en una de las áreas clave para el resultado electoral.

Durante la visita, Trump, conocido por ser un aficionado de la comida rápida y por su preocupación por la higiene, fue instruido por un empleado sobre cómo manejar las papas fritas: sumergirlas en aceite, salarlas y colocarlas en cajas con una cuchara especial. El ex presidente expresó su sorpresa al darse cuenta de que no necesitaba tocar las papas con las manos.

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“Requiere gran habilidad, en realidad, hacerlo bien y hacerlo rápido”, comentó Trump entre risas, mientras se quitaba la chaqueta de su traje y se colocaba un delantal sobre su camisa y corbata.

Este movimiento de Trump se enmarca en su intento de contrarrestar las declaraciones de su oponente, la vicepresidenta Kamala Harris, quien ha mencionado en varias ocasiones haber trabajado en McDonald’s durante sus años universitarios. Trump ha puesto en duda esta afirmación sin ofrecer pruebas, acusando a Harris de mentir sobre su experiencia en el famoso restaurante de comida rápida.

En respuesta a estas declaraciones, el portavoz de Harris, Joseph Costello, afirmó que la visita de Trump a McDonald’s “demuestra exactamente lo que veríamos en un segundo mandato de Trump: explotar a los trabajadores para su propio beneficio personal.” Agregó que Trump “no entiende lo que es trabajar para ganarse la vida, por más fotos escenificadas que haga”.

Harris, por su parte, ha defendido su afirmación, diciendo que trabajó en McDonald’s durante sus estudios y que habla de esa experiencia para resaltar las dificultades que enfrentan muchos estadounidenses que dependen de empleos en restaurantes de comida rápida para mantener a sus familias.

El restaurante McDonald’s en Feasterville-Trevose, que cerró al público durante la visita de Trump, se convirtió en el escenario de un evento inusual. Desde la ventanilla del autoservicio, el exmandatario atendió a los clientes, entregando bolsas de comida, y luego utilizó el mismo espacio para interactuar con los medios de comunicación, respondiendo a preguntas en medio de bromas. En un momento, Trump ofreció helado a un periodista, y cuando le preguntaron si tenía algún mensaje para Kamala Harris por su cumpleaños número 60, él respondió: “Le diría: ‘Feliz cumpleaños, Kamala’. Creo que le enviaré flores”.

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A pesar de las preguntas sobre el salario mínimo, que es un tema central para muchos trabajadores de restaurantes de comida rápida, Trump no ofreció una respuesta concreta sobre si apoyaría un aumento del salario, pero elogió el trabajo duro de los empleados de McDonald’s: “Estas personas trabajan mucho. Son geniales”.

El evento atrajo a una gran multitud que se alineó en las calles cercanas al restaurante, ansiosos por ver al ex presidente en persona. La visita fue organizada por Jim Worthington, un destacado partidario y recaudador de fondos de Trump en Pensilvania, quien comentó que el objetivo era mostrar un lado más accesible y cercano de Trump. Worthington, quien también es propietario de un complejo deportivo local, explicó que contactó al dueño del McDonald’s, Derek Giacomantonio, quien inicialmente tenía dudas sobre recibir a Trump, temiendo que su negocio pudiera sufrir si era asociado con el expresidente.

“No estaba seguro de cómo lo tomaría la comunidad, pero le aseguré que no habría problemas y que la visita solo traería beneficios”, dijo Worthington. Giacomantonio, por su parte, comentó que aceptó la solicitud de la campaña de Trump como una forma de mostrar la importancia de los empleos en McDonald’s, donde “1 de cada 8 estadounidenses” ha trabajado en algún momento.

Pensilvania es uno de los estados clave en la contienda presidencial, y las visitas de ambos candidatos a lugares de alto tráfico como restaurantes de comida rápida reflejan la importancia de conectar con los votantes indecisos. Bucks County, donde se encuentra Feasterville-Trevose, ha sido identificado como un bastión de votantes oscilantes, por lo que cualquier actividad que genere atención en la zona es vista como crucial para atraer apoyo.

Trump ha utilizado en varias ocasiones su afición por la comida rápida como parte de su imagen pública. A menudo ha declarado su preferencia por cadenas como McDonald’s debido a los altos estándares de limpieza y calidad que, según él, son más confiables que los de restaurantes más pequeños. En su avión privado, el personal a menudo le ha servido Big Macs y Filet-o-Fish de McDonald’s, y él mismo ha hablado de cómo estas comidas se ajustan a sus gustos.

Después de más de una hora en el restaurante, los asesores de Trump lo instaron a terminar la sesión de preguntas y respuestas y a dirigirse a su siguiente compromiso, una asamblea pública en Lancaster y luego un partido de los Pittsburgh Steelers contra los New York Jets. Antes de partir, Trump se despidió de los periodistas diciendo: “¿No fue un lugar extraño para hacer una conferencia de prensa?”.

Este evento marca uno de los tantos momentos inusuales de la campaña de Trump, quien continúa utilizando su estilo poco convencional para captar la atención de los votantes y los medios de comunicación en la recta final de las elecciones presidenciales de 2024.