Jerusalén, 4 de octubre de 2024 — El conflicto en Oriente Próximo continúa intensificándose, tras la muerte de dos soldados israelíes en el norte del país debido a un ataque con drones lanzado desde Irak. Según las fuerzas militares israelíes, otros dos soldados resultaron gravemente heridos en la misma ofensiva, que se ha atribuido a la Resistencia Islámica en Irak, un grupo respaldado por Irán.
De acuerdo con la prensa israelí, una investigación militar preliminar reveló que los ataques tuvieron lugar al amanecer y estuvieron dirigidos a varias posiciones en los Altos del Golán y la región de Tiberíades. La Resistencia Islámica en Irak reivindicó tres ataques en total, incrementando la tensión en una zona ya afectada por el aumento de la violencia en las últimas semanas.
Drones lanzados desde Irak
Este ataque con drones marca un nuevo desarrollo en el conflicto, impactando varios frentes en la región. Es el primer ataque de este tipo proveniente de Irak, lo que representa una nueva amenaza para las defensas israelíes, que hasta ahora se habían centrado principalmente en Gaza y el sur del Líbano. La capacidad de los grupos armados respaldados por Irán para operar desde Irak amplía el alcance del conflicto.
Un portavoz militar israelí señaló que los soldados muertos pertenecían a una unidad desplegada en el norte del país, cerca de la frontera con Líbano, una zona crítica que ha sido escenario de recientes enfrentamientos con Hezbolá. Las autoridades aún están investigando los detalles del ataque, incluyendo cómo los drones lograron penetrar el espacio aéreo israelí.
Israel elimina a alto mando de Hezbolá en Beirut
En otro frente, el ejército israelí confirmó que un alto mando de Hezbolá fue abatido en un bombardeo sobre Beirut. Muhammad Rashid Shakafi, encargado de la red de comunicaciones de la milicia libanesa, fue asesinado durante uno de los ataques aéreos israelíes en la capital libanesa en las últimas 24 horas.
Shakafi jugaba un papel clave en la infraestructura de comunicaciones de Hezbolá, un sistema crucial para la operatividad del grupo. Aunque el ataque que acabó con su vida tuvo lugar el jueves por la noche, no se ha confirmado si está vinculado al bombardeo en el barrio de Dahiye, cuyo objetivo era Hashem Safieddine, otro alto dirigente de Hezbolá y posible sucesor de Hasan Nasralá, asesinado recientemente.
El ejército israelí no ha proporcionado más detalles sobre la operación que resultó en la muerte de Shakafi, pero se espera que esta acción impacte de manera negativa las operaciones de Hezbolá, particularmente en sus redes de comunicación.
Aumento de tensión en el frente libanés
El frente libanés sigue siendo uno de los puntos más tensos del conflicto. Tras el asesinato de Nasralá, Hezbolá ha intensificado sus ataques contra posiciones israelíes en la frontera, lo que ha provocado una fuerte respuesta por parte de Israel. Este último ha lanzado varios bombardeos dirigidos a posiciones estratégicas de la milicia, tanto en el sur del Líbano como en puntos clave de Beirut.
La eliminación de Shakafi es parte de la estrategia de Israel para desmantelar las capacidades organizativas y militares de Hezbolá. A pesar de las bajas sufridas, la milicia continúa lanzando ataques, mientras Israel ha declarado que seguirá con sus operaciones en Líbano mientras persistan las ofensivas de Hezbolá.
Llamado de Irán a la unidad musulmana
En Teherán, el líder supremo de Irán, Alí Jamenei, realizó un llamado a la unidad de los países musulmanes contra lo que calificó como su “enemigo común”, Israel. Jamenei expresó este mensaje durante una reunión con altos funcionarios gubernamentales y líderes militares, reiterando su apoyo a las resistencias palestina y libanesa.
Este llamado a la unidad ocurre en medio de una creciente hostilidad entre Irán e Israel, en un momento de máxima tensión en la relación entre ambos países. Irán también reafirmó su disposición a apoyar un alto el fuego en Líbano, pero condicionó su apoyo a que se incluya un cese de hostilidades en Gaza y cuente con el respaldo de Hezbolá.
Crisis humanitaria en Gaza
La situación en Gaza continúa deteriorándose. Desde el inicio de la ofensiva israelí el 7 de octubre, más de 41.800 personas han muerto, según fuentes médicas palestinas. Israel sigue realizando bombardeos, argumentando que sus ataques están dirigidos contra infraestructuras y posiciones de Hamás, el grupo que controla Gaza y que ha lanzado miles de cohetes hacia Israel desde que comenzó el conflicto.
La crisis humanitaria en Gaza es extremadamente grave. Miles de personas han sido desplazadas en un intento desesperado por escapar de las áreas más afectadas por los bombardeos. La ONU ha advertido que los suministros de agua, alimentos y medicinas están cerca de agotarse, lo que agrava aún más la situación humanitaria.
Esfuerzos diplomáticos sin progreso
A nivel internacional, continúan los esfuerzos para mediar en el conflicto, pero hasta ahora no se ha logrado ningún avance significativo. Las negociaciones impulsadas por Egipto y Qatar, con el respaldo de Estados Unidos y la Unión Europea, han enfrentado obstáculos debido a la falta de disposición de ambas partes para detener las hostilidades.
Israel ha sido claro en que no detendrá su ofensiva hasta neutralizar la capacidad militar de Hamás, mientras que este grupo ha indicado que no participará en negociaciones mientras continúen los bombardeos.
Con miles de muertos y millones de personas desplazadas, el conflicto parece lejos de resolverse, y los múltiples frentes abiertos siguen complicando la situación en Oriente Próximo.