Washington D.C., EE.UU. – A solo cuatro semanas de las elecciones presidenciales de 2024, las encuestas muestran que la actual vicepresidenta de los Estados Unidos, Kamala Harris, mantiene una ligera ventaja sobre el expresidente Donald Trump. Las cifras recientes sugieren que Harris lidera en el promedio nacional por un estrecho margen, lo que genera expectación en torno al resultado final en los estados clave que podrían decidir el futuro de la presidencia.
De acuerdo con los datos de FiveThirtyEight, Harris lidera el promedio nacional de encuestas por 2,6 puntos porcentuales, con un 48,5% de intención de voto frente al 45,9% de Trump. Estos números son un reflejo de las dinámicas actuales en la carrera presidencial, donde la vicepresidenta ha logrado consolidar una base de apoyo significativa, especialmente en los estados considerados como clave para definir el resultado electoral.
Por su parte, el conocido analista político y fundador de FiveThirtyEight, Nate Silver, utiliza un modelo de pronóstico similar que le otorga a Harris una ventaja ligeramente mayor. Según su análisis, la vicepresidenta tiene un margen de 3 puntos porcentuales, con un 49,2% de intención de voto frente al 46,2% de Trump.
Aunque las encuestas nacionales son un indicador importante, la verdadera batalla electoral se librará en los llamados “swing states” o estados clave, donde el margen de diferencia entre los candidatos es reducido y los resultados pueden inclinar la balanza hacia cualquiera de los dos. En este contexto, Harris también parece tener una leve ventaja en la mayoría de estos estados decisivos, lo que podría ser crucial para asegurar la victoria en el Colegio Electoral.
Además, lea: Mercado de implantes vasculares artificiales
El enfoque de la campaña de Harris está centrado en tres estados que tradicionalmente forman parte del “muro azul” demócrata: Pensilvania, Michigan y Wisconsin. Estos estados fueron clave en las victorias demócratas en 2012 y en la derrota de Hillary Clinton en 2016, cuando Trump logró hacerse con ellos. Si Harris logra ganar en estos tres estados, su camino hacia la presidencia sería mucho más claro. Además, la campaña de Harris ha puesto énfasis en obtener el único voto del Colegio Electoral disponible en el segundo distrito congresional de Nebraska, un distrito que se considera crucial en caso de una contienda reñida.
Por otro lado, la estrategia de Trump depende de su capacidad para recuperar terreno en los estados que ganó en 2016 pero que perdió ante Biden en 2020. El camino más eficiente de Trump hacia la victoria pasa por obtener los votos de estados clave como Carolina del Norte, Georgia y Pensilvania, lo que le permitiría alcanzar los 270 votos del Colegio Electoral necesarios para ganar. El resultado en Pensilvania, en particular, será seguido de cerca, ya que es un estado que ambos candidatos necesitan para asegurar la victoria.
El panorama político en los Estados Unidos ha estado marcado por una polarización intensa, y la campaña electoral de 2024 no ha sido la excepción. Harris ha centrado su mensaje en la necesidad de avanzar en temas como el cambio climático, los derechos reproductivos, y la defensa de la democracia, subrayando su experiencia como vicepresidenta durante una administración que ha enfrentado múltiples crisis, incluida la pandemia de COVID-19 y los desafíos económicos globales.
Por su parte, Trump ha hecho de su campaña una continuación de su mensaje populista, apelando a su base de votantes con promesas de una economía más fuerte, mano dura contra la inmigración y una postura más agresiva en política exterior. A pesar de los desafíos legales que enfrenta, el expresidente sigue siendo una figura dominante dentro del Partido Republicano, y su base de apoyo sigue siendo fiel.
Pensilvania se ha convertido en el principal campo de batalla en la carrera presidencial de 2024, ya que ambos candidatos consideran este estado como esencial para sus respectivas estrategias. Las encuestas recientes en Pensilvania muestran una competencia ajustada, lo que subraya la importancia de movilizar a los votantes en las semanas finales de la campaña. Para Harris, ganar Pensilvania sería un paso decisivo hacia la Casa Blanca, mientras que para Trump, es un estado que no puede permitirse perder si quiere regresar al poder.
A medida que se acercan las elecciones, la atención estará puesta en cómo las campañas logran influir en los votantes indecisos y cómo se desarrollan los debates sobre los temas clave que más preocupan a los estadounidenses, como la economía, la salud, y la seguridad.