Importantes cambios para los autónomos en 2025: La Seguridad Social revisará los ingresos para ajustar las cuotas

A partir del 1 de enero de 2025, los más de 3,3 millones de autónomos en España verán cambios significativos en la forma en que cotizan a la Seguridad Social. El Gobierno implementará un nuevo sistema de cotización que vinculará las cuotas mensuales de los trabajadores por cuenta propia con sus ingresos reales, en lugar de permitir que elijan su base de cotización como hasta ahora. Esta reforma, destinada a hacer más equitativo el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA), supondrá ajustes tanto para aquellos con ingresos bajos como para quienes tengan rendimientos más altos.

El actual modelo permitía a los autónomos elegir su base de cotización independientemente de sus ingresos, lo que en muchos casos llevaba a que una gran parte optara por cotizar por la base mínima, sin reflejar necesariamente sus beneficios reales. A partir del próximo año, esto cambiará radicalmente con un sistema de tramos que vincula las cuotas a los rendimientos netos de cada autónomo, promoviendo una mayor correspondencia entre ingresos y cotizaciones.

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El nuevo modelo de cotización se basa en 15 tramos de ingresos mensuales, que abarcan desde los 670 euros hasta los 6.000 euros. A medida que varíen los ingresos de cada trabajador, también lo harán sus aportaciones a la Seguridad Social. Este enfoque busca que los autónomos coticen “de forma justa”, es decir, que aquellos con ingresos más bajos paguen menos, mientras que quienes obtengan mayores rendimientos contribuyan más.

Por ejemplo, un autónomo que obtenga ingresos mensuales de 670 euros, que hasta ahora pagaba una cuota de 230 euros, verá reducida su contribución a 200 euros al mes. En contraste, aquellos con ingresos superiores a los 1.700 euros mensuales, que cotizaban por la base mínima, experimentarán un incremento de entre 30 y 90 euros en su cuota. Para los autónomos con ingresos comprendidos entre 1.300 y 1.700 euros, las cuotas se mantendrán prácticamente iguales.

Una de las medidas que el Gobierno ha decidido mantener es la bonificación para los nuevos autónomos. Aquellos que se den de alta en el RETA podrán seguir beneficiándose de una tarifa plana reducida de 80 euros al mes durante los primeros 12 meses de actividad. Esta iniciativa tiene como objetivo fomentar el emprendimiento y ofrecer un alivio económico inicial a quienes decidan lanzarse al trabajo por cuenta propia.

No obstante, la Seguridad Social ajustará estas bonificaciones una vez que el trabajador supere el primer año, momento en el que sus cuotas se adecuarán a sus ingresos reales, en función de los tramos establecidos.

Una de las novedades más importantes de la reforma es la obligación de los autónomos de informar periódicamente sobre sus ingresos a la Seguridad Social. Este requisito será fundamental para que la administración determine el tramo de cotización correspondiente a cada trabajador y pueda ajustar sus cuotas de manera adecuada.

A lo largo del año, la Seguridad Social realizará revisiones sobre los ingresos reales de los autónomos. En caso de que un autónomo haya pagado una cuota superior a la que le correspondía por sus ingresos finales, tendrá derecho a una devolución. Por el contrario, si se detecta que un trabajador ha cotizado por debajo de lo que le correspondía, deberá abonar la diferencia a través de un proceso conocido como “regularización de las cotizaciones”. Este mecanismo garantiza que las cotizaciones finales se ajusten a los ingresos efectivos de cada autónomo y permite corregir posibles desajustes.


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Los cambios introducidos por el nuevo sistema de cotización tendrán un impacto más notable en los autónomos con mayores ingresos. Aquellos trabajadores por cuenta propia que superen los 1.700 euros mensuales verán incrementadas sus cuotas, dependiendo del tramo en el que se encuentren. Según las previsiones, estos aumentos podrían oscilar entre 30 y 90 euros al mes, lo que supone una carga adicional para este sector de autónomos.

Desde el Gobierno, la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, ha defendido la reforma como una medida de justicia social que busca adaptar las cotizaciones al nivel real de ingresos de cada autónomo. En declaraciones recientes, Saiz subrayó que la reforma permitirá que el sistema de Seguridad Social sea más equitativo y sostenible, evitando situaciones en las que los autónomos con mayores ingresos cotizaban por la base mínima.

El nuevo sistema de cotización supone un cambio profundo en el panorama de los trabajadores por cuenta propia en España. Aunque algunos sectores de autónomos, especialmente aquellos con ingresos más bajos, verán reducidas sus cuotas, los trabajadores con mayores beneficios deberán enfrentarse a un aumento significativo en sus contribuciones. Además, la obligatoriedad de informar sobre los ingresos y la posibilidad de ajustes a lo largo del año generarán un mayor control sobre las cotizaciones y un ajuste más preciso de las mismas.

Por otro lado, la bonificación para nuevos autónomos sigue siendo un incentivo clave para aquellos que decidan lanzarse al mundo empresarial, al proporcionarles un alivio económico durante sus primeros meses de actividad. Sin embargo, una vez superado este periodo inicial, las cuotas se ajustarán a la realidad de sus ingresos, lo que podría generar incertidumbre entre algunos emprendedores.

En cualquier caso, los más de 3,3 millones de autónomos que cotizan en el RETA deberán adaptarse a este nuevo sistema de contribuciones a la Seguridad Social, que promete cambiar de manera significativa el esquema de cotización vigente hasta la fecha.