Sumar y el PP sorprenden con una inesperada alianza en el Congreso

En una maniobra inesperada que ha generado incomodidad en las filas del PSOE y agitado el panorama político en el Congreso de los Diputados, el partido Sumar y el Partido Popular (PP) se han unido para facilitar la tramitación de dos proposiciones de ley presentadas por ambas formaciones. Este pacto, que ha sorprendido tanto a los observadores como a los miembros del Ejecutivo, abre la puerta a una posible colaboración futura entre dos partidos que hasta ahora habían estado en posiciones diametralmente opuestas en diversos temas clave.

El pleno del Congreso de este martes se convirtió en el escenario de esta sorpresiva alianza. El PP, encabezado por Alberto Núñez Feijóo, presentó una proposición de ley que pretende obligar al Gobierno a someter a votación parlamentaria los envíos de armamento, como los destinados a Ucrania, en un contexto de creciente tensión internacional. Por su parte, Sumar, liderado por la vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, propuso una iniciativa destinada a regular las cláusulas abusivas de las hipotecas, permitiendo a los afectados reconducir su situación ante lo que califican como “estafas” bancarias.

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El acuerdo entre Sumar y el PP se materializó en forma de abstenciones y votos cruzados: los diputados de Sumar decidieron abstenerse en la votación de la iniciativa del PP, facilitando su tramitación, a cambio del apoyo de los populares a la ley de hipotecas. A pesar de que Sumar no necesitaba realmente los votos del PP para sacar adelante su propuesta, este gesto ha sido visto como una estrategia calculada para construir puentes de diálogo en futuros debates legislativos que podrían resultar clave.

El movimiento de Sumar ha generado incomodidad en el seno del Gobierno, especialmente en el PSOE, que se opone frontalmente a la iniciativa del PP sobre los envíos de armas. La proposición de ley popular coloca a los socialistas en una posición complicada, ya que, en caso de ser aprobada, les obligaría a negociar con el principal partido de la oposición en temas delicados, como la política militar, un área donde los socios parlamentarios del Ejecutivo muestran una clara resistencia.

El Ministerio de Defensa, en particular, se ha mostrado reticente ante la propuesta del PP, que podría abrir la puerta a un debate parlamentario sobre decisiones que hasta ahora se han manejado con discreción y bajo criterios de seguridad nacional. En el contexto actual, con el conflicto en Ucrania en un punto crítico y el papel de España en la OTAN en el centro del debate, la idea de someter a votación el envío de armamento genera preocupación en las filas socialistas.

Sin embargo, desde Sumar se defiende la maniobra como una oportunidad para desbloquear otros debates importantes que están por venir, como la reducción de la jornada laboral y las medidas para facilitar la conciliación. Estos temas han sido bandera del partido de Yolanda Díaz desde la campaña electoral, y el reciente giro del PP hacia posiciones más sociales ha sido interpretado por Sumar como una oportunidad para generar consensos.

La clave de esta inesperada alianza reside en el denominado “giro social” del PP, una estrategia adoptada por Feijóo en los últimos meses para acercarse a temas tradicionalmente asociados con la izquierda, como la reducción de la jornada laboral y las políticas de conciliación. El líder del PP ha buscado, con esta maniobra, abrirse a sectores del electorado más moderado y generar una imagen de partido comprometido con los problemas sociales.

Un ejemplo claro de este cambio fue cuando Feijóo introdujo en el debate político la posibilidad de reducir la jornada laboral a cuatro días semanales, un tema que agitó el panorama político y que ha sido objeto de discusión tanto en el Congreso como en los medios de comunicación. Este movimiento, que inicialmente fue recibido con escepticismo por parte de algunos sectores, ha terminado por abrir un espacio de diálogo con partidos como Sumar, que ven en este “giro social” una oportunidad para avanzar en temas clave de su agenda.

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Desde el entorno de Sumar se explica que la estrategia con el PP responde a una lógica de “palo y zanahoria”, en la que no se trata de atacar frontalmente al principal partido de la oposición en todos los temas, sino de buscar puntos de entendimiento en áreas donde los intereses pueden converger. “Si quieres que el PP entre en los temas, no puedes darle siempre golpes, porque le espantas y se retrae”, afirman fuentes del partido.

Más allá de la tramitación de las dos proposiciones de ley, este acuerdo entre Sumar y el PP podría ser solo el inicio de una colaboración más amplia en temas que ambos partidos consideran prioritarios. La reducción de la jornada laboral, que Díaz ha defendido en varias ocasiones como una medida para mejorar la calidad de vida de los trabajadores sin pérdida salarial, es uno de los puntos donde se espera que el diálogo entre ambas formaciones continúe en los próximos meses.

La conciliación y los permisos parentales son otros de los temas en los que Sumar confía en encontrar apoyos dentro del PP, aprovechando el cambio de tono que ha adoptado Feijóo en estos asuntos. En este sentido, la ley de hipotecas abusivas podría ser el primer paso hacia una serie de reformas sociales que, con el apoyo del PP, tendrían más posibilidades de ser aprobadas.

Mientras tanto, el PSOE se enfrenta a un delicado equilibrio entre mantener la cohesión del Gobierno de coalición y gestionar las tensiones que surgen cuando una parte del Ejecutivo opta por negociar con la oposición en temas tan sensibles como la política militar. En cualquier caso, el pleno de este martes ha dejado claro que la política española sigue siendo un terreno impredecible, donde las alianzas pueden cambiar de un día para otro y donde el consenso a veces se encuentra en los lugares más inesperados.