Endrick ha pasado de ser un niño con vídeos prometedores que generaban cierta duda a ser una figura que despierta un genuino interés por verlo jugar en persona y confirmar las brillantes cualidades que se le han atribuido. Sus últimos meses en la competición brasileña lo han destacado como un prodigio, un jugador que, físicamente bien formado, parece tener más edad de la que realmente tiene, con una velocidad extraordinaria con el balón y un talento innato para marcar goles.
Lo que lo diferencia de otros brasileños que han llegado a Europa recientemente, como Vinicius, Raphinha, Neymar o Rodrygo, es su facilidad para encontrar la portería. Mientras que estos jugadores se inclinaban más hacia la posición de extremo al llegar al Viejo Continente, Endrick muestra más características de Ronaldo Nazario que de Romario, aunque su apariencia física se asemeje más a la de este último. Su asombroso tren inferior le permite acelerar en espacios cortos, superando a los defensores, y destaca por su capacidad para anotar incluso rodeado de rivales, mostrando una puntería notable.
Dado que tiene desventajas en duelos físicos con jugadores más altos, ha aprendido a aprovechar el disparo rápido. En cuanto encuentra el espacio, dispara con una rapidez impresionante y ha demostrado un potente disparo con su pierna izquierda. Aunque carece en el juego aéreo, compensa esta debilidad con anticipación y velocidad. El club es consciente de que tiene un talento excepcional en sus manos. Se unirá al primer equipo en julio, cuando cumpla 18 años, y seguramente marcará una cantidad significativa de goles la próxima temporada. Se convierte así en otra pieza clave en el proyecto de jóvenes talentos del Real Madrid.