Chile avanzó tres posiciones y se ubicó en el puesto 35 entre 110 economías en el Índice de Desarrollo de Viajes y Turismo 2026, elaborado por el Foro Económico Mundial en colaboración con Zurich Insurance Group. La medición evalúa las condiciones que permiten desarrollar una actividad turística sostenible y resiliente.
Una mejora frente a la medición de 2024
El país obtuvo 4,39 puntos sobre 7, cifra que representa un incremento de 2,9% respecto del resultado registrado en 2024. De acuerdo con la información difundida por Tourinnovacion, ese avance fue mayor que el promedio de América, cuyo puntaje aumentó 1,6% durante el mismo periodo.
Con este resultado, Chile quedó como el segundo país latinoamericano mejor posicionado del listado, detrás de Brasil. El índice no ordena a los países según la cantidad de visitantes recibidos ni por el gasto turístico generado, sino a partir de un conjunto de factores asociados a la capacidad de sostener y ampliar la actividad.
Qué considera el indicador
La evaluación incorpora elementos vinculados con las condiciones de operación del turismo y con la preparación de los destinos. Entre sus dimensiones se encuentran:
- Infraestructura, servicios y conectividad para los viajeros.
- Políticas públicas y capital humano relacionados con el desarrollo de la actividad.
- Recursos naturales y culturales, además de la digitalización.
- Sostenibilidad y capacidad de resiliencia frente a interrupciones.
El informe plantea que el turismo internacional continúa creciendo, pero enfrenta desafíos asociados a la infraestructura, la conectividad y la sostenibilidad. En el caso de América, el reporte identifica avances en recursos culturales, servicios, infraestructura turística y conectividad aérea, aunque advierte que el aumento de los costos está limitando parte de esa evolución.
| Indicador | Resultado de Chile |
|---|---|
| Posición en 2026 | 35 de 110 economías |
| Puntaje | 4,39 de 7 |
| Variación frente a 2024 | +2,9% |
| Avance promedio de América | +1,6% |
Resiliencia como parte del desarrollo turístico
La medición también pone atención en la capacidad de los destinos para mantener sus servicios ante situaciones que interrumpen los viajes o afectan su funcionamiento. El reporte menciona como ejemplos la suspensión de vuelos, las olas de calor y las fallas en sistemas de los que dependen las personas.
Según el informe, los destinos que se preparan para enfrentar este tipo de interrupciones logran recuperarse con mayor rapidez y conservar la confianza de los viajeros. La dimensión de resiliencia se incorpora así junto con la infraestructura, la conectividad, los servicios, los recursos culturales y naturales y las políticas públicas consideradas en la evaluación internacional.