Un equipo del Centro Sismológico Nacional (CSN) de la Universidad de Chile identificó el mecanismo que habría intensificado la capacidad destructiva del terremoto de magnitud 7,6 ocurrido en Venezuela en junio de 2026. El análisis concluyó que el movimiento no correspondió a una ruptura simple, sino a una secuencia en la que participaron dos sistemas de fallas ubicados en ambientes tectónicos diferentes.
El trabajo fue publicado en The Seismic Record y constituye, de acuerdo con los antecedentes difundidos por el CSN, el primer artículo de caracterización sismológica dedicado a explicar las causas físicas de ese evento. La investigación aborda tanto la duración inusualmente prolongada del terremoto como la intensidad de sus efectos sobre zonas costeras y obras de infraestructura venezolanas.
Una ruptura que pasó de la tierra al fondo marino
Según los resultados del estudio, el terremoto comenzó en la falla terrestre de Boconó. La energía se propagó posteriormente hacia la falla submarina de San Sebastián, configurando un proceso denominado ruptura multidoble. El concepto describe la participación consecutiva de más de un sistema de fallas dentro de un mismo terremoto y permite explicar por qué la liberación de energía se extendió durante un periodo mayor al esperado para una ruptura individual.
Los investigadores plantean que este comportamiento también evidencia que las fallas no necesariamente funcionan como estructuras aisladas. En el área estudiada, la conexión entre una falla continental y otra oceánica se relaciona con la compleja zona de contacto entre las placas Sudamericana y del Caribe. El estudio caracteriza así la continuidad del sistema tectónico que intervino durante el terremoto venezolano.
| Aspecto analizado | Resultado del estudio |
|---|---|
| Magnitud del terremoto | 7,6 |
| Fallas involucradas | Boconó y San Sebastián |
| Velocidad máxima registrada | Hasta 5,5 km/s |
| Publicación | The Seismic Record |
Propagación a velocidad supershear
Otro hallazgo relevante fue la detección de velocidades supershear durante el avance de la ruptura en la falla de San Sebastián. El desplazamiento habría alcanzado hasta 5,5 kilómetros por segundo a decenas de kilómetros del punto donde se inició el terremoto. Esa velocidad supera la correspondiente a las ondas de corte que genera el propio movimiento sísmico.
El fenómeno puede compararse físicamente con la generación de un frente de choque cuando una aeronave sobrepasa la barrera del sonido, aunque ocurre en el contexto de la propagación de una ruptura geológica. Para el CSN, esta dinámica ayuda a explicar la elevada intensidad de la destrucción registrada en el borde costero y en infraestructura del país.
- La ruptura comenzó en una falla continental y continuó en una estructura submarina.
- La combinación de ambos sistemas prolongó el proceso de liberación de energía.
- La propagación supershear alcanzó velocidades de hasta 5,5 kilómetros por segundo.
- Las autoridades venezolanas informaron más de 6.500 personas fallecidas, mientras organismos internacionales manejaron una cifra superior.
El terremoto dejó un balance de más de 6.500 fallecidos según las autoridades locales citadas en la investigación, mientras que organismos internacionales apuntaron a una cantidad mayor. El artículo del equipo chileno aporta una explicación sismológica para la duración y el nivel de destrucción del evento, a partir de la reconstrucción de la trayectoria de la ruptura y de las velocidades alcanzadas bajo la superficie.